Vall de la Vernissa · Chalet de dos viviendas, apartamento, nave, piscina y naranjal hasta el río

Galería fotos
€ 395.000
Referencia: Arena275
  • Tipo: Casas o chalets
  • Operación Venta
  • Localización Municipio: Rótova
  • Localización Población:Rotova
  • Habitaciones Habitaciones: 7
  • Baños Baños: 3
  • Terraza Terraza: Sí
  • Piscina Piscina: Sí
  • Metros construidos Metros: 379.7m2
  • Parcela Metros parcela: 2339m2
  • Año de construcción Año de construcción: 1975

Características

  • Aire acondicionado: no
  • Estado: Disponible

Detalles

Una finca para vivir, crear o transformar Hay propiedades que se compran por sus metros y otras que se eligen por lo que permiten imaginar. Esta finca, en el término de Rótova, en plena Vall de la Vernissa, pertenece a la segunda categoría. Reúne un chalet dividido en dos viviendas con entradas independientes, un apartamento, una nave diáfana, una piscina y un naranjal que desciende hasta la orilla del río. Para el comprador EXTRANJERO, esta finca responde a una pregunta muy concreta: cómo vivir el Mediterráneo auténtico, el de la huerta, el pueblo, sin alejarse de los servicios, la costa y los vuelos directos a casa. El chalet: una casa, dos hogares Es una casa de campo pensada para la luz intensa y el calor del verano, con aberturas proporcionadas que mantienen el interior fresco. Su gran virtud es su distribución. El chalet está dividido en dos viviendas, cada una con su propia entrada. Desde fuera, una sola casa con carácter. Por dentro, dos hogares autónomos que comparten jardín, piscina y paisaje, pero no puerta ni rutina. Esta configuración resuelve situaciones que muchas familias conocen bien. Los padres pueden vivir en una vivienda y los hijos adultos en la otra. Una pareja extranjera puede residir en una parte y reservar la otra para la familia que viene de visita en verano o en Navidad. Quien lo prefiera puede habitar una vivienda y obtener ingresos de la segunda, siempre dentro de la normativa aplicable. La planta baja se abre a la terraza de la piscina. Esa continuidad entre interior y exterior define la vida en la casa: desayunos al aire libre, tardes en las tumbonas, cenas bajo las palmeras cuando baja el sol. El apartamento añade una tercera unidad independiente. Es el espacio perfecto para invitados que llegan sin alterar la vida de la casa, para una persona de apoyo, para un despacho de teletrabajo con vistas al naranjal o para un estudio creativo. La nave diáfana, situada en la zona oeste de la finca, es el elemento más versátil del conjunto. Su planta libre admite garaje y taller, almacén agrícola, gimnasio, estudio de artista, sala polivalente o espacio para grupos. En la mayoría de fincas de recreo, un espacio así hay que construirlo; aquí ya existe. Cualquier cambio de uso deberá ajustarse a la normativa urbanística. La piscina rectangular, con escalera de acero y un amplio perímetro de piedra para tumbonas. Las palmeras la enmarcan y dan sombra natural a parte del solárium. Es el centro social de la finca en verano y un activo para cualquier uso, familiar, terapéutico, educativo o turístico. El naranjal hasta el río El naranjal es el alma del conjunto. Pasear entre los árboles hasta la orilla del Vernissa es una experiencia que ninguna urbanización de costa puede ofrecer. Aporta paisaje, aroma de azahar en primavera, fruta propia en invierno y, si se desea, una actividad agrícola real. La finca combina tranquilidad rural con una conexión ágil a todo lo esencial. Las cifras siguientes son aproximadas: proceden de calculadoras de rutas y servicios de traslado, se miden desde el núcleo de Rótova o desde Gandía, y el trayecto desde la parcela puede añadir algunos minutos. Conectados con Europa Para el comprador internacional, la clave está en los aeropuertos. Valencia y Alicante-Elche, ambos a una distancia aproximada de entre una hora y hora y media, ofrecen conexiones con numerosas ciudades europeas. Oportunidades de la finca Una casa de campo donde la familia vive unida, pero cada uno en su casa. Los abuelos pueden ocupar una vivienda del chalet, con su propia entrada; los hijos, la otra. El apartamento queda para invitados o una persona de apoyo. Se comparten la piscina, el naranjal y las comidas del domingo; no se comparte la intimidad. Con colegio en el pueblo, centro de salud en Rótova y hospital en Gandía, la finca puede ser vivienda habitual, no solo refugio de vacaciones. La nave suma taller o gimnasio.